domingo, 23 de agosto de 2009

Chuscada



Los médicos rotantes que hacen una breve pasantía por el Departamento de Emergencia, no dejan de sorprenderse los días viernes cuando, al terminar su breve jornada de medio día, nos despedimos deseándoles feliz fin de semana.

-¿Cómo? -se maravillan- ¿es que mañana no hay asistencia?

Nos apresuramos a explicarles que desde su fundación nuestro Instituto ha disfrutado el privilegio de funcionar sólo cinco días a la semana -de hecho, adicionalmente los viernes son días de 'investigación' y el funcionamiento asistencial regular viene a ser de lunes a jueves...- O también recurrimos al expediente de aseverarles, imperturbables, con rictus grave y serio, que en nuestro Instituto 'la mañana es de psiquiatría; las tardes, de salud mental...'

Al final, uno de los rotantes que no acaba de asombrarse ante nuestro sosegado, liviano quehacer, pregunta perspicazmente si el monumento símbolo ubicado a la entrada del Instituto, ese tumi (cuchillo ceremonial de los antiguos peruanos) ¿no habrá sido por ventura colocado en posición inclinada, repantigada, como amodorrado en una poltrona tropical, para representarnos al vivo y tal cual?





5 comentarios:

dr sin pepas... dijo...

lizardo, disculpa por favor, pero no entendí la última frase, "... para mostrarnos al vivo y tal cual". sorry, tal vez con eso y las fotos (buena cámara) pienses que era suficiente pero no lo fue para mí

sí sé que el tumi luce apoltronado, descansado, como un holgazán, -más o menos como pintas el servicio que se presta- pero esa frase se me quedó flotando...

Lizardo dijo...

...al vivo y tal cual (somos). Agárrala que se va volando...

dr sin pepas... dijo...

falta de lleca como le dicen, tal vez... sorry, me complace saber que entendí el mensaje sin entender la frase antes que se fuera volando

Tony Chávez Uceda dijo...

Ahora ya entiendo el porque rotar en el Noguchi puede provocar en el rotante una tendencia a la constitución pícnica.

Lizardo dijo...

Y si eso es para los rotantes, contimás para que los que ya no rotamos sino que hemos quedado estacionados en el Instituto como rollizos asteroides adiposos.