lunes, 1 de febrero de 2010

Psiquiatría popular





A veces, en la murria de la molicie me da por pensar en las musarañas. Entonces recuerdo una revista que me fue frecuente hojear en los años de mi infancia (por un primo estudiante de ingeniería entonces) y que era la muy recordada 'Mecánica Popular' (Popular Mechanics, en su versión norteamericana). Desde cómo aflojar una tuerca herrumbrada a la construcción práctica de un motor casero para un planeador, la revista ofrecía un acercamiento fácil a su público lector de los más diversos trabajos manuales y el uso de herramientas. Hasta el menos hábil, el más bisoño, podía lograr su cometido con 'Mecánica Popular'.

Quizá, fantaseo, quizá sería menester una 'Psiquiatría Popular'. Que análogamente acerque a la gente al conocimiento de su salud mental y de sus enfermedades, de cómo cuidar de sí mismos y de sus seres queridos, que resuma en claros y didácticos párrafos la maravillosa naturaleza del cerebro y la vida psíquica, que haga fácil relajarnos cuando estemos tensionados, distraernos cuando nos hallemos desanimados o serenarnos ante la ineludible vicisitud diaria. Una revistilla sin arrogancias ni engolamientos, que aniquile mitos y no sea cacicazgo del gremio psiquiátrico siquiera; que, buena, bonita y gratuita, no sea presa tampoco de auspicios que condicionen ni de tirajes que limiten.

Si existe una revista llamada 'Molecular Psychiatry' (o Psiquiatría Molecular; vean qué interesante título, ninguna revista hay que se nomine Pediatría Molecular ni Anestesiología Molecular) y hemos visto surgir desde el mismo seno a la Antipsiquiatría (análogamente, tampoco hay Antidermatología ni Anticirugía), ¿porqué no soñar con una publicación psiquiátrica destinada precisamente al hombre de a pie, al hombre cotidiano y de la calle, con sus dudas y sus necesidades y sus ignorancias y sus grandezas?

Al menos ya hay una propuesta de título: 'Psiquiatría Popular'...

Ahora, pasando a la musaraña número dos...

______________

Enlaces relacionados en este blog:

8 comentarios:

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Sería genial si valiera tu simil, Lizardo. Quiero decir: formas de aflojar tuercas deben de haber un par de ellas, y esta claro, cuando la tuerca está floja y cuando no.
Ahora bien, respecto al tema que nos ocupa, ya iría bien, solo con que las personas de la calle supieran en que berengenal andamos metidos. Porque hay cosas que no se discuten, pero solo porque hacerlo, casi suponen que te conviertas en una especie de apestado dentro de la profesión, y no con hechos, sino mediante el criterio de autoridad. Y me parece que en nuestra área de trabajo, todo es discutible, todo tiene matices, y hay mas sombras que luces. La única constante y certeza, que todos los que estamos en ello, pretendemos ayudar.
Por eso, me parece complicado hacer lo que dices, cuando tan poquitas certezas manejamos.
Me parece mas valioso, un medio como este, por ejemplo, donde libremente das la opción a la discusión, donde el que entra, puede ver el debate, y en ocasiones la crítica, por encima del estúpido corporativismo. Bueno sería tenerlo en papel.
Saludos.

sin pepas... dijo...

"Una revistilla sin arrogancias ni engolamientos, que aniquile mitos y no sea cacicazgo del gremio psiquiátrico siquiera; que, buena, bonita y gratuita, no sea presa tampoco de auspicios que condicionen ni de tirajes que limiten."

¿y quienes serían los auspiciadores? si hay por ahí la posibilidad de que un paciente apoye, apúntame... errr es que soy muy paciente, ¿viste? ya tengo siiiiiglos esperando el cambio de la foto, aunque ya la verdad ni sé si la cambiaste, como ahora cubro esa parte...

Blog salud mental dijo...

Pensar en un manual que nos ayudase a vivir mejor, sería lo mismo que creer en la pastilla definitiva, la que nos hiciera felices para siempre jamás.
No hay respuestas y si las hubiera, por dios, que no cayesen en manos de la psiquiatría ni la psicología.
Casi mejor que sigamos buscándolas cada cual a su forma, leyendo tus textos, por ejemplo.
Esther.

Lizardo Cruzado dijo...

Indudablemente la salud mental es bastante más complicada que una simple 'mecánica para dummies' pero no deja de tener atractivo la posibilidad de ese enfoque: representando tanto en la vida de todos, porqué la salud mental debe seguir confinada a manuales o textos profesionales solamente; me parece que las bitácoras están logrando algún espacio en ese sentido siendo foro de discusión y apertura sobre temas que deben ser de acceso a la población general. Si el conocimiento es poder, ese poder debe estar en manos de la gente común y corriente, no sólo de los que se dedican a trabajar en salud mental.
Por cierto no se pretenden panaceas, pero vivir mejor es una cosa tangible mientras la felicidad absoluta es una utopía. Por eso la musaraña era no sobre un manual acartonado sino sobre una revistilla, vamos, un folletito periódico y cercano, entrañable, algo así. La búsqueda de respuestas siempre se suscita: no respuestas absolutas y únicas, claro, sino diversas, flexibles, creativas; no impuestas ni dogmáticas tampoco.
De alguna manera nuestras respectivas experiencias bloguísticas tienen algo de eso, ¿no?
Muchísimas gracias por sus comentarios. Reciban mis atentos saludos.

Tony Chávez Uceda dijo...

El riesgo de esta revista, es que tocaría el tema de la mente desde un punto de vista científico filosófico. Quienes leíamos mecánica popular, teníamos, ciertamente, alguna idea de lo que son clavos, tornillos, ejes y tuercas. Incluso algunas lecciones de electricidad ayudaban a enteder los elementos de un motor o dinamo. Pero los elementos de la mente son complejos. Para muestra, un botón, citemos a Lenin con su fenomenal y maravillosa definición "El pensamiento es la forma más organizada de la materia". Esta es una de las bases fundamentales para entender el pensamiento. Te imaginas la resistencia que encontraría la publicación de semejantes verdades.

F dijo...

Bueno, a mi me gusataría participar con una sección "Crónicas del espacio interior"

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Exactamente Lizardo, esa información la debería de tener la gente, porque al fin y al cabo estamos hablando de una cuestión que puede legitimar o deslegitimar opiniones, opciones, decisiones, de las mismas personas que se supone ponen y quitan gobiernos. Así que el enfoque que haces me parece correctísimo, es poder puro y duro.
Me encantaría que esa revistilla tuya, como idea y concepto, viera el sol.
Saludos.

sin pepas... dijo...

en todo momento y por cualquiera que fuese la circunstancia, se presenta gente para oponer resistencia a las ideas de quien piensa hacer algo contrario a sus deseos, así es que eso no es novedad ni aquí ni en ningún lado. si se detiene la revista, que sea por motivos poderosos, no por gente que venga a decirnos q no está de acuerdo con esto. si no ayudan, que no estorben

una revista así es necesaria, lizardo. la gente necesita saber más acerca de las enfermedades de la mente, de los estigmas, prejuicios(que llevan muchas veces a esconder como animales peligrosos a seres humanos que tienen la desgracia de tener un problema mental). se precisa una revista que explique de forma sencilla y sin aspavientos acerca de estos problemas

tú sigue. yo te echo porras, y más