sábado, 14 de noviembre de 2009

Llega el litio (y otros poemas de José Agustín Goytisolo)








LLEGA EL LITIO


Mucha tristeza nunca le humilló
pero temía el hondo pozo oscuro
que él envolvió en sus aguas cenagosas.
Mucho haloperidol; pinchazos de antabús
probó electroterapia veinte veces
y salió disparado hacia una vida
que ahora ya no recuerda: quince años
hasta que llegó el litio: quince años
perjudicando a todos los que amaba
pues gastó su dinero y el ajeno
en alcohol en viajes y en delirios.
Pero el litio llegó y está en su sangre
y ahora es su compañero de por vida
hasta la oscuridad o la luz total.




"PIAZZA SANT 'ALESSANDRO, 6"


Querida Carmen hoy
no me importa que digan los periódicos
que prosigue la huelga de estudiantes
o que ataca el Viet-Cong
pues ahora
hace muy poco tiempo -tan sólo
unos minutos-
ha empezado a llover -es importante
el agua sucia empieza a resbalar
por las paredes forma
charcos brillantes cae saliva
de los coches parados en la calle
y los toldos se comban por el peso
del agua y es posible
que dure algunas horas el chubasco-
y yo estoy en un bar lleno de gente
con humo y mal olor de bocadillos
y bebo mi segundo
gin-tonic de la tarde y me he tragado
dos librium ya lo ves llevo la cuenta
y como te decía
ya no me importan nada las noticias
ni la gente que corre ni la vida
es decir que me importa sólo el agua
que está cayendo siempre con más fuerza
salpicando el cristal junto a mi cara
y pienso en cosas dulces y difíciles
-ser más guapo tener
a una chica bonita y cabreada
caminando a mi lado por un feroz pasillo
lleno de puertas altas y de cuadros
de antepasados medio sifilíticos
que sonrían y en voces
hondas voces severas no como estas
que hablan de futbol y de tonterías
con tono pegajoso y aburrido-
y esto me reconforta. Soy capaz
de amar a un elefante de tener
concomitancias con un gran marica
de prestar mi corbata
de jugar a fantasmas con mi prima
y me levanto llamo al camarero
-sigue lloviendo oh agua sucia cae
cae por favor
sobre la horrible piel de Barcelona
no te detengas hasta que me duerma -
y pago los gin-tonic y el tabaco
recojo mis papeles y estoy viendo
que hago nuevos proyectos imposibles
y cuando estoy a punto
de salir de una vez de este tristísimo
café de la puñeta ya me olvido
del hombre que yo fui hace diez minutos
de su ternura inútil de su frío
de las pastillas que necesitó
para decirle adiós al limpiabotas
y salir por la puerta en donde ahora
pienso en ti en tus pestañas y en tu abrigo
y te escribo enseguida
para que leas esto y me recuerdes
bebas un trago y otra vez me olvides.

NADIE ESTÁ SOLO

En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.

---oOo---

 



José Agustín Goytisolo Gay, (1928-1999) poeta barcelonés, perteneció a una familia de literatos. Su vida estuvo marcada por la muerte de su madre cuando él tenía 10 años, víctima de un bombardeo por el ejército de Franco durante la guerra civil española. Padeció frecuentes cuadros depresivos a lo largo de su agitada vida, la cual concluyó trágicamente defenestrado por voluntad propia.





[Imágenes: fragmentos de Guernica (1936) de Picasso.]

3 comentarios:

Karen Morrison dijo...

Te comento Lizardo, que me acabas de SALVAR LA VIDA con estos poemas, precisamente hoy estoy peor que nunca, ahora mismo te escribo con lágrimas en los ojos, estuve pensando estupidez y media y tuve una crisis que hace tiempo no tenía, carajo! de verdad que hoy si he estado muy muy mal. Pero entonces leí estos poemas, y aunque tristes, me han salvado la noche. Seguí llorando al ritmo que los leía, me identifique mucho, sentía que me leía en algunas lineas.
Gracias por subir cosas tan interesantes...
Te lo digo de nuevo: Me salvaste la vida.
un beso
K-M-

sin pepas... dijo...

ahhh lizardo, qué tristeza, se puede sentir el pozo oscuro, las aguas cenagosas envolviendo al hombre suavemente, hasta el lecho mortal (a propósito, ¿es "que él envolvió" o "que le envolvió"? me quedo con la segunda opción porque así comprendo mejor el sentimiento)

lástima. hubiera preferido que las aguas cenagosas no lo soltaran, que se quedara ahí, pasar al otro lado así, indoloro, y no que saltara de una ventana; qué terrible debe ser sentirse en pleno vuelo y luego el dolor de la estrellada contra el duro suelo. o quien sabe no duela nada, que el cuerpo nos defienda adormeciéndose para no sufrir al final, quién sabe

Lizardo dijo...

Aquí varios otros poemas de Goytisolo:

http://www.magomez.net/Poesia/
jagoytisolo/poemas.htm