miércoles, 11 de noviembre de 2009

El orgón de Wilhelm Reich







A propósito de absolutamente nada -tarjeta de presentación de mi diletantismo- estuve revisando superficialmente a Wilhelm Reich (1897-1957) y su teoría de los orgones. La imagen arriba muestra a esa especie de refrigeradora que no es otra cosa que un acumulador de orgones diseñado por Reich.Reich fue un aprovechado psiquiatra discípulo de Freud. En base a la importancia de la libido o energía sexual para el psicoanálisis, Reich describió que el fenómeno de represión por parte del paciente durante la terapia podía verificarse en sus posturas corporales, de modo tal que rompió una de las reglas de oro del psicoanálisis y empezó a tener contacto físico con sus pacientes tendidos en el diván. De alguna manera, Reich identificaba la psique de una persona y su musculatura voluntaria como estructuras correspondientes y aún más, especulares.

Posteriormente estableció la existencia de una energía vital que llamó energía orgónica. Para Reich, el orgón -término que fusionaba organismo y orgasmo- era la unidad básica de esta energía que era producida por todo ente viviente. Así diseñó unos cubículos de madera -para absorber la energía orgónica- y recubiertos por dentro de metal -para difundirla al que ocupaba el receptáculo-. Tal es la imagen que encabeza esta entrada. Con semejante dispositivo Reich pretendía poder curar diversas patologías y asumía haber logrado la soñada integración de la energía mental y física. No satisfecho con ello, Reich diseñó entre otros aparatos un 'cazador de nubes' para influir en el clima mediante la alteración de la energía orgónica de la atmósfera.


Wilhelm Reich


Aunque Reich murió hace más de medio siglo, su prédica se mantiene en distintos cenáculos alrededor del globo pese a que su teoría carece de cualquier corroboración científica valedera. Para muchos murió loco: pero para sus seguidores fue un incomprendido visionario. Hasta los acumuladores de orgones se proyectan hoy en vistosos modelos como éste:



Existe un boyante American College of Orgonomy, se divulgan programas en línea para ejercer la llamada terapia reichiana, pululan las páginas que exaltan las maravillas prometidas de la orgonterapia y hasta se sofistican los artilugios correspondientes con otros aparatos ni soñados por Reich, como el pulsador de orgones:





Ante esta 'terapia alternativa', uno imagina a personas portadoras de dolencias de índole susceptible de 'responder' a semejantes tratamientos y con el dinero necesario para pagarse un acumulador de orgones -se vende a más de 2000 dólares el modelo que presentamos al inicio-. Lo políticamente correcto en la actualidad es, qué duda cabe, la apertura a lo alternativo, pero discernir el grano de la paja es lo imperiosamente necesario también ahora. ¿Existen linderos para esa apertura? ¿Cuáles son estos? Véase por ejemplo el caso de la homeopatía. (Vía Science-Based Medicine)

2 comentarios:

Tony Chávez Uceda dijo...

Y que decir el ORGASMATRON, esa máquina inductora de orgasmos artificiales como se vé en la genial "Sleeper" de Woody Allen, o la MAQUINA DE LOS EXCESOS, como se en Barbarella, en donde la sexualisima Jane Fonda logra un concierto ilimitado de orgasmos que al final le funden los circuitos al "gadget" en cuestión, o el bastón generador de orgasmos, que ya mencioné en un post anterior...

El futuro está recontra prometedor Lizardo!!

Lizardo dijo...

Los artilugios que mencionas son parte de creaciones artísticas. Los acumuladores de orgones de Reich y sus seguidores se reclaman prototipos estrictamente científicos y realmente eficaces, aunque no parezcan sino tomaduras de pelo.