martes, 21 de julio de 2009

Estoy de 'vaca', me voy a Trujillo y un aviso radial


"Óyeme como quien oye llover:
ni atenta ni distraída."

Octavio Paz



(Foto: Andina)

Han empezado las lloviznas invernales en Lima: esa garúa que no se ve, que no suena, que no existe casi pero que cala los huesos hasta el más abrigado tuétano. Y 'disfruto' ahora unos días de vacaciones, esto es: extraño mis horarios, deploro carecer de la orientación temporal a la que me he (mal) acostumbrado, y si estoy de 'vaca' es porque asumo a plenitud mis proporciones corporales generosas -estoy hecho una vaca-, más que por estar en sí de 'vaca'ciones.

Me voy mañana a Trujillo, mi natal ciudad, donde quizá no me persiga este cielo color panza de burro. Salazar Bondy lo dijo ya magistralmente describiendo al firmamento de la capital, ese 'cielo sin cielo de la ciudad' -hablando de nuestra 'Lima la horrible'-. Y un correo de mi maestro -maestro en el verbo y en el juramento hipocrático- Don Ángel Gavidia, me hace recordar, involuntaria ironía, esos distritos formados por las tempranas barriadas que rodeaban a Trujillo, donde la gente dice: "Me voy a La Esperanza", "vengo del Porvenir", "vivo en El Milagro" "vengo de Las Delicias", nombres dados hace cincuenta años y que quizá ahora constatan honda ironía, acendrado y negro humor.

Mientras preparo el equipaje, escucho en la radio, tan cercana en medio de la húmeda atmósfera, propaganda de universidad privada que anuncia rimbombante su escuela de Medicina. El comercial dramatiza diálogo telefónico -así más o menos- de joven amante pareja donde el varón es galeno:

Ella: Amor, ¿no vas a venir?

Él: Tienes que entenderme...

Ella: Pero otra noche más...

Él: Así es mi trabajo.

Ella: Bueno... -resignada- Cúidate, te quiero.

-Asoma otra femenina voz meliflua-

Enfermera: Doctor, una emergencia...

Él: -brusco- Chau, Amor, te amo.

Irrumpe entonces un dramático crescendo orquestal. Y engoladísima voz en off proclama:

"Cuando amas lo que haces, dejas a los que quieres, por los que más te necesitan..."

-Y la voz en off celebra las excelencias de tal casa de estudios y de ser médico y bla, bla, bla...-

Escucho el silencio, oigo la garúa que no se oye, cierro el equipaje apresurado y sonrío ante el sofisma marketero. Médico, médico, oh apóstol trabajólico: ¿Acaso los que te quieren no son los que más te necesitan?



Llovizna de Lima (Fuente: Internet)

8 comentarios:

sin pepas... dijo...

hum... ¿no que acababas de llegar de trujillo? ahora te vas de nuevo al mismo sitio, creo que hay algo por allá... ya me despertaste la curiosidad...

fiorella dijo...

debo decir que... si bien lima es conocida como "la horrible" es de las pocas ciudades (si es que no es la única) que puede gozar de un cielo color rosado o morado... lo cual a mi parecer a pesar de un frío penetrante no resulta horrible...
disfrute sus "vacas" pero que sean reales vacaciones... y que trujillo hermoso le brinde inspiraciones para nuevos escritos doc...

Tony Chávez Uceda dijo...

Gran frase amigo mío, los que te quieren son los que te necesitan. Y en estos tiempos los pacientes ni te quieren, ni te necesitan, ya que como muchos de ellos dicen, ahora cualquiera es médico. Realmente patético ese anuncio, me alegro de no haberlo escuchado nunca, ya que se les está vendiendo un enorme embuste a aquellos que postulan a medicina, mucho más si es una universidad privada. En todo caso, deberían añadir una llamada extra la del padre médico.

PADRE MÉDICO: Hola hijito

HIJO MÉDICO: Hola viejo, disculpa, estoy atendiendo una emergencia.

PADRE MÉDICO: Ya hijito, bueno, te llamaba para decirte que no te preocupes, ya la otra semana sale tu nombramiento, y de allí en medio año postulas por destaque.

HIJO MÉDICO: Buena papá, te pasaste.

El cielo de Lima y su garúa son bien descritos en "Conversación en la catedral" de Vargas Llosa, y en el cuento de "Los gallinazos sin plumas" de Ramon Ribeyro.

sin pepas... dijo...

"...los pacientes ni te quieren ni te necesitan..." pobre tony, ¿así te sientes? necesitas un siquiatra con suma urgencia, y si te quiere, qué bueno, mejor anda a trujillo también a ver si ahí encuentras lo que no se te ha perdido, ya, ya lizado, ya sé que no vas a publicar este comentario, qué importa... cuando se te dice no publiques, publicas; y cuando se desea que lo hagas, agarras la tijera, eres un lobotomista pero tas perdonado

y sobre el anuncio radial, nomás creo que es un pésimo ejemplo de marketing, el que esté pensando en la carrera médica como una posibilidad, creo que se desanimaría al escuchar esa propaganda de un futuro corriendo detrás de las necesidades de los enfermos y dejando la vida propia a la vera del camino. así, ni con camisa de fuerza van a lograr que lleguen los estudiantes a las aulas

aunque... pensándolo mejor, describes la voz de la dizqué enfermera como "meliflua", es decir, dulce, melosa, ¿por qué? si es una emergencia, la voz no debería sonar de esa manera, a menos que el mensaje vaya también por esa parte, proporcionando al público objetivo (el futuro estudiante de medicina) la oportunidad de saber que esa carrera le brindará siempre la excusa perfecta para poder escaparse de casa para atender a las trampas sin que la mujer se entere que no se trata de emergencias, o al menos, no de tipo médico

Lizardo dijo...

Ciertamente Lima puede darnos cromáticos celajes, como dice nuestra amiga Fiorella, sobre todo en sus caliginosos veranos. No se puede mezquinar tal hecho.
De Trujillo soy y ahora he adoptado a Lima -más que ella a mí- y no debiera sonar ríspido el comentario pues Lima es más que su cielo y el libro de Salazar es fundamentalmente una crítica social e histórica. Han pasado muchos años desde que el libro fue escrito y sin duda Lima no es exactamente igual.
En cuanto al comercial, no fue hecho por la universidad sino por unos publicistas, obvio, pero sirve de pretexto para una reflexión que quizá por obvia muchas veces resulta inadvertida.
Veremos que tal me va de 'vaca'.
Muchas gracias por sus comentarios

Tony Chávez Uceda dijo...

Sin pepas, este comentario será el último que te dirija, porque a lo largo de tus post aquí en este blog, demuestras desconocer el sentido de la palabra respeto. Chilla, grita o rebuzna todo lo que quieras después, mi miopía aumentará a grado 10 en cada ojo cuando vea las letras que escribas (decir palabras es decir mucho).

Yo soy una persona de amplios conflictos internos, sí, y resultan de las enormes vivencias que he tenido y que Lizardo es testigo también. El mayor conflicto que tengo es el de darme cuenta que no debí haber estudiado medicina, luego de una larga cadena de decepciones personales. Yo ingresé a esta carrera siendo idealista, y lleno de romanticismo, pero, durante el curso de la misma, personas como tú me han decepcionado del género humano en general. Si digo que los pacientes no nos quieren o necesitan, eso refleja el estado de la salud actual, donde se acusa a cada instante al médico de inhumano o de querer hacer daño al paciente. Por lo tanto, si ustedes los pacientes pueden decir que nosotros somos inhumanos y que estamos a punto de matarlos, nosotros lo médicos podemos, con toda justicia, replicar que ustedes no nos quieren o no nos necesitan.

No recuerdo haber perdido nada en Trujillo, si te refieres a mis convicciones románticas, a eso se llama madurar Sin pepas, otra palabra que te recomiendo estudiar a fondo.

Finalmente, acusar a Lizardo de lobotomista por editar tus textos, lleva a suponer que tus textos tienen materia encefálica, lo que, como he demostrado, podría caer en la categoría del absurdo.

sin pepas... dijo...

mis posts... tonicito, pero yo no posteo nada. para el desprecio que me tienes, me concedes mucha importancia y reconoces que vas a seguir leyéndome, castigando tu pobre miopía, tas bueno pal castigo papay...

por otro lado, cuando digo que te vayas para trujillo es porque creo que tú también necesitas vacaciones y lizardo es un buen médico y amigo tuyo, (en relación a que quienes nos aman son los que más nos necesitan) lee bien. y no se te ha perdidio nada ni allí ni en parte alguna porque lo que buscas lo tienes en tu corazón, no te conozco ni sé nada de tu vida privada (con excepción de lo que tú mismo has tenido a bien exponer aquí). paz hermano, paz, si no te gusta la carrera de médico, busca algo que te haga feliz, no está demás explorar otros rubros

sin pepas... dijo...

quise poner perdido en vez de perdidio