jueves, 4 de noviembre de 2010

A propósito de psiquiatría y blogs







Habíamos mencionado antes, muy brevemente, el libro de Robert Whitaker: Anatomy of an epidemic. Ahora que lo vamos leyendo, de modo intermitente durante los turnos de guardia, experimentamos penosamente un sentimiento de jamais vu, pues vamos hallando temas críticos que nunca habíamos revisado y que de hecho, al menos por estos lares, no se suelen revisar durante la formación psiquiátrica formal, temas tales como Soteria o Supersentivity psychosis, por mencionar un parcito de ellos nomás, y de los que recién nos vinimos a enterar tiempo después.

Ahora bien, no debiera sorprender que resulten privilegiados los tópicos tradicionales y clásicos, claro está, o que el sahumerio psicofarmacológico llegue a ser atosigante durante la formación del residente de psiquiatría. Pero a veces pareciera que no es sólo desinterés lo que impide abordar de modo crítico una especialidad tan polémica como aquella a la que los jóvenes residentes van a consagrar su vida profesional. Y siendo la psiquiatría un campo tan lleno de incertidumbres y con escasas certezas, ¿no sería desde la reflexión y la crítica como mejor podrían formarse a los nuevos psiquiatras?

Lo otro: la indiferencia ante la controversia, el desaliento de la disidencia, la pasividad ante el estado de las cosas en beneficio del rutilante 'state of the art' me hacen recordar aquel artículo sarcástico de Rob Whitley y que se debe releer: Is psychiatry a religion? (¿Es la psiquiatría una religión?)

En los intervalos de las guardias uno se fija en los colegas residentes, entre los que hace breve tiempo nos contamos, y casi al desgaire seguimos advirtiendo las mismas falencia y extravíos. ¿En qué momento nos extraviamos en la displicente y reiterada cantilena de los criterios DSM? ¿En qué momento se nos escapó la mariposita de la psique y nos conformamos con 'manejar' bien los fármacos? ¿En qué triste día sólo nos quedó inteligencia para la ironía y consideramos la mística apenas un tema de delirio?

Y cuando se acaban los breves intervalos de las guardias y guardo el volumen de pastas rojas en el cajón recuerdo que Whitaker es periodista, un solvente e intrépido periodista, y evoco aquella no lejana polémica por el acerbo artículo de Louis Menand (Can Psychiatry be a science?) en The New Yorker. En aquel momento se alzaron urgidas voces y varias vestiduras se rasgaron: ¿un profesor de inglés -profesión de Menand- criticando a la psiquiatría? Habráse visto.

Pero claro que sí, porque psiquiatras que reflexionen críticamente sobre la psiquiatría no abundan ni sobran, y de manera accesible y abierta, mucho menos. Entonces hay que dar apertura y resonancia a voces como las de Menand y Whitaker antes que hundirnos en el insonoro marasmo de la siesta donde muchos estamos sumidos.¿Cuántas personas leen un blog? Seguramente no es una multitud. Pero es una válida manera de iniciar una postura activa y activista de crítica y cuestionamiento. Y aquí pienso en el colega Jose Valdecasas, psiquiatra -sí, psiquiatra- que ha iniciado un contundente blog llamado postPsiquiatría y cuyo último post (Si al final es cuestión de opiniones, nos quedamos con éstas... ) es todo un Manifesto al que no se puede adherir la indiferencia.



ENLACE:

martes, 2 de noviembre de 2010

3 poemas de Marilyn Monroe










SCREAM

You began and ended in air

but where was the middle?



EL GRITO

Empezaste y acabaste en el aire

pero ¿dónde quedó tu mitad?





ON SAILORS

I saw a lot of lonely young

sailors who/ they looked too

young to be so sad. They reminded me of

young slender trees still growing & painful



DE MARINOS

Vi un gran grupo de marinos jóvenes y solitarios

Parecían demasiado jóvenes para ser

Tan tristes

Me recordaron aquellos

Tiernos árboles que aún germinan

Pero están ya quebrados por el dolor.






AND MARRIAGE

 
I guess I have always been

deeply terrified to really be someone's

wife

since I know from life

one cannot love another,

ever, really.



Y EL MATRIMONIO


Ahora que lo pienso siempre he
 
estado aterrada de llegar a ser realmente
 
la esposa de alguien
 
pues la vida me ha enseñado que nadie puede amar a otro
 
nunca
 
realmente.
 
 
 
---oOo---
 
Por supuesto, no es ya novedad el lanzamiento de Fragments, compilación de textos, apuntes y versos varios de Marilyn Monroe (carátula y contracarátula del libro aparecen arriba). Aunque obvio, el título resulta doblemente apropiado.

¿Qué puede decirse sobre Marilyn que no resulte un lugar común? Seguramente nada. Pero seguramente a ella no le habría disgustado. Google Translator parece haberse prendado de sus versos y se ha quedado enternecido, insomne y colgado.
 
 
 
ENLACES:
 
 
- Noticia sobre el libro en The Economist.
 
- Noticia sobre el libro en The New Yorker.
 
 
 
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viernes, 29 de octubre de 2010

Otra frase






Muy considerable es mi inclinación por las frases hechas, efectistas, redonditas y, si portadoras de una pátina lírica o cierto talante de dicterio, tanto mejor. Podría consagrarme a compilarlas como hacía un recordado tío mío, ya fallecido, quien desde su juventud transcribía en libretas todas las frases célebres que encontraba. Finado él, su legado fueron numerosas docenas de libretitas intituladas cada una: 'Pensamientos'. Lamentablemente tales documentos se han perdido, sino, servirían para seguir tirando pa'lante con este blog.

Se me ocurre que podría hacer una colección de epígrafes: muy práctico, eh, no se necesita leer todo el libro, basta con abrirlo y echarle una mirada a las primeras páginas y verificar si el epígrafe es mínimamente memorable. Ventajosos aquí son los libros que llevan epígrafes encabezando cada capítulo.

De hecho, sólo iba a transcribir el largo epígrafe de 'Discurso de Onofre' de don Carlos Castilla del Pino, el memorable psiquiatra español. (Presuntuoso sería decir que he fatigado su bibliografía, apenas comienzo). Helo aquí :


"Mi querido amigo: me pregunta usted en su carta qué es ser normal. Permítame que de alguna manera eluda la respuesta. "Ser normal" es como "ser elegante"; algo evidentemente distinto en Kiew, Roma o Maracaibo. A su pregunta habría que responder interrogando a su vez: normal, ¿respecto de quiénes? -o ¿respecto de dónde?-; normal, incluso, ¿respecto de qué?


He creído ver en su pregunta una intención sutil, como significando en último término algo así: ¿de qué manera vivir en el mundo sin por lo menos demasiada angustia, con la mayor lucidez?


Mi querido, mi joven amigo: siento aversión hacia formulaciones simples que implican, no obstante, un esquema de acción imposible. Sin embargo, sólo se me ocurre ofrecerle lo siguiente: aprenda usted (y, por favor, no presuma que yo lo tenga ya sabido) a no horrorizarse de sus propios pensamientos. Si alguna vez lo logra, verá usted cuán facil es poner los puntos sobre las restantes íes del mundo." 
Thomas Job, Epistolario
carta del 24 de diciembre de 1926


Pero el título de la entrada es equívoco. Alude a una frase que había hallado en el mismo texto y que iba a ser transcrita sin más ripio verbal:

"Todos estamos locos, sólo que los que nos autodenominamos normales lo sabemos y los locos lo ignoran."

 Creo que me voy a dedicar a lo de los epígrafes que estaba antes diciendo.



 

ENLACE:

- Una entrevista a Carlos Castilla del Pino.



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miércoles, 27 de octubre de 2010

Dos frases











"Todo aquel que tiene un porqué vivir, siempre encuentra un cómo."


Nietzsche


"You have to have something to die for, if you want to live."
Huey Newton
 
 
 
 
 
 
ENLACE:
 
 
-  'Revolutionary Suicide', entrada del blog de S. Nassir Ghaemi.




domingo, 24 de octubre de 2010

Dos videos para ir procrastinando







La procrastinación es enormísimo asunto que quisiéramos en algún momento detenidamente tratar. Lo trajo recientemente a colación nuestro colega Miguel, desde su blog. Y, como resulta predecible, no hemos avanzado nada por causa de la misma procrastinación.

La procrastinación es, sin duda, mucho más que dejar para mañana lo que se puede hacer hoy: aquel moroso ocuparse de todas las pequeñas trivialidades posibles antes de emprender la asignada labor, la remolona tendencia a engolfarse en el minúsculo detalle que cual árbol escogemos para no ver el bosque, el diferir el esfuerzo hasta ya tener encima la fecha límite de modo que esta urgencia se imponga sobre nosotros y nuestro poltrón hábito de postergar sea así, al menos brevemente, acallado. Todo procrastinador de buena estirpe sabe a lo que me refiero.



Aunque el equivalente latino de la palabra ya aparecía en textos de la antigua Roma, aparentemente en aquella época el vocablo poseía una connotación positiva en el sentido de diferir las decisiones para su meditación sopesada. Muchos siglos después, en un sermón impreso que se conserva del siglo XVII, aparece ya la palabra procrastinación negativamente impregnada de pereza y displicencia. Este concepto se verá afianzado al avanzar el tiempo.

Una observación interesante e hipotética es que, con el desarrollo de las sociedades, su tecnificación y la predominancia del sistema económico basado en la manufactura antes que en lo agrario, la vida humana resulta plagada por plazos, términos y fechas límite; de modo tal que la conducta procrastinadora pierde su inocencia y deviene en contraproducente hábito a ser proscrito. Por ello, con la sociedad industrializada, la procrastinación se encumbra y señorea.

No deja de ser interesante, en esta perspectiva, la probabilidad de que actualmente las conductas procrastinadoras estén incrementándose o, para decirlo en otra forma, que los elementos que influyen en las personas y sus tendencias procrastinadoras estén también ejerciendo presión mayor. No puede soslayarse el rol facilitador de internet y la cibernética, donde las más tentadoras distracciones se hallan a la mínima distancia de un click del ratón. De hecho, la ciencia psicológica se halla abocada hoy al estudio de la procrastinación y algunas cosas son aparentemente obvias: la gratificación de procrastinar es inmediata mientras que la recompensa de la labor encomendada es muchas veces dilatada;  la ansiedad de enfrentarse a una tarea que pretendemos ejecutar perfectamente gatilla nuestra evasión procrastinadora; aquí la motivación y sus estilos tienen un rol trascendente.

De allí a patologizar y crear un síndrome o 'trastorno procrastinatorio'... No, pues.

Mientras seguimos procrastinando investigando sobre este apasionante tema, aquí adjunto dos videos (en inglés) pero que grafican muy creativamente el concepto de procrastinación. Sus autores han sido hidalgos en reconocer que sólo estaban procrastinando.

El primero es de John Kelly, no tiene subtítulos pero es muy dinámico en su presentación visual:



El siguiente es más reciente y es de autoría de Lerner & Sandert (tiene subtítulos en inglés) y aquí el flujo verbal es quien  lleva la batuta.




Los enlaces son valiosos y ricos en información para procrastinar.



ENLACES:




sábado, 23 de octubre de 2010

Presente griego











LOS BARONES DE LOS HOSPITALES


Caminan como los Caballeros Teutones
Enhiestos y con la mirada puesta
En algún punto remoto
Y les siguen dos o tres
Que parece ser llevaban en otro tiempo el escudo
Ahora llevan block y lápiz
Y echan un rápido vistazo
Al gráfico de la fiebre colgado
En las camas de hierro
Tras irrumpir en las salas de los enfermos
Y armarse un gran revuelo
Al que ellos ni siquiera dan importancia
Como si no vinieran por los dolientes
Sino a un ritual para nosotros desconocido.


Se marchan tal como vinieron
Tienen prisa y con la mirada puesta
En algún punto invisible.
Les siguen dando pasos cortos
Los ayudantes como los monos
Mientras que por los rincones acechan
Mujeres con várices
Para sacarles una palabra
Pero ellos atrás las dejan
Como si postes de kilómetros fueran
Y poseídos avanzan...


¿De dónde su poder les viene
Y quién fue el que repartió los feudos?


Tasos Denegris
(Atenas, 1934-2009)
del poemario 'De golpe' (1985),
traducción de Pedro Mateo.




Tasos Denegris, uno de los más populares poetas griegos contemporáneos, falleció el año pasado. Visitó el Perú  en 1998 donde participó en un recordado encuentro mundial de poetas. De la edición compilativa de dicho certamen, extraemos 'Los barones de los hospitales', poema que juega con la evocación de la antigua y noble orden de los caballeros hospitalarios para construir un mordaz alegato sobre ciertas actitudes nada nobles en nuestros sanatorios hoy.


Tasos Denegris





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