sábado, 27 de marzo de 2010

Los escorpiones de Kraepelin






Matthias Friedrich Karl Magnus Kraepelin y Tityus Trivittatusuno de sus engreídos.


Una búsqueda no sistematizada e inexhaustiva bajo el rubro 'Kraepelin' -apellido de Emil, fundador de la moderna taxonomía psiquiátrica- arroja entre los meandros de internet resultados varios donde menudean escorpiones, alacranes, artrópodos y moluscos.

No debiera sorprender tal hallazgo pues Karl Kraepelin (1848-1915), hermano inmediatamente mayor de Emil -por ocho años-, fue el más descollante zoólogo alemán consagrado a la malacología y la escorpiología en el siglo XIX.

Se sabe que la relación entre ambos hermanos fue entrañable y la dedicación de Karl por la zoología habría decantado la vocación de Emil, desde edad temprana, por las ciencias naturales. Inclusive Berríos afirma que la idea de una clasificación dicotómica de las psicosis (psicosis maniaco-depresiva, hoy trastorno bipolar, por un lado, y esquizofrenia, por el otro) habría sido de algún modo sugerida por Karl, como experto biólogo y taxonomista. De la devoción filial de Emil son muestra sus numerosas cartas dirigidas al hermano mayor y firmadas con el tierno vocativo: 'tu hermano pequeño, Emil'.

De Karl también aprendió seguramente la proclividad por los paseos campestres y las excursiones botánicas, actividades que solían ser el esparcimiento mejor de Emil junto con sus colegas y amigos -Emil y en menor medida Karl fueron abstemios militantes y no participaban jamás de francachelas; seguramente en tal carácter influyó precisamente el talante del padre que fue hombre bastante dado a la vida bohemia-. Reconocer los elementos de la floresta, identificar la nomenclatura de arbustos, inflorescencias y lianas: placer indescifrable hoy en que se ha perdido casi todo el vocabulario  de la botánica popular y se camina apenas entre 'plantas' y 'árboles', pero la 'marcha catatónica' -epíteto gracioso dado por los colegas del psiquiatra a estos prolongados paseos por los alrededores boscosos de Munich- no fue la única dimensión de sus viajes, ambos hermanos fueron incansables peregrinos: Emil estuvo en Java, la India, Estados Unidos y diversos países europeos, siendo precursor de la psiquiatría transcultural; Karl también viajó frecuentemente, obligado por sus múltiples estudios zoológicos además de su responsabilidad como director del Museo zoológico de Hamburgo.

Los escorpiones han sido objeto de diversas leyendas mitológicas por su peculiar configuración y su carácter venenoso, aunque en realidad la mayoría de ellos poseen menos toxicidad en su ponzoña que en su figura amedrentadora. Ya Aristóteles se maravillaba de que hubiesen insectos como la abeja y la avispa con el aguijón adentro mientras otros lo exhibían fuera como el escorpión que, de hecho, era el único insecto provisto de cola, además de aquellas sus peculiares tenazas.  No se conoce a ciencia cierta porqué el interés de Karl Kraepelin por los escorpiones -no debe haber sido por el signo del zodiaco pues no correspondía a la fecha de su natalicio- aunque probablemente fue una razón bien simple: los escorpiones habitan todos los lugares del globo -excepto los polos- y son numerosísimas sus especies. Inclusive se lo ha visto en el cielo, en forma de una constelación:


(Fuente: Wikipedia)


Sin duda clasificar escorpiones y enfermedades mentales es muy distinto pero la historia ha ligado ambos propósitos en la vida de estos dos famosos hermanos.

Seguiremos revisando estas breves espículas de la vida de Kraepelin pues preparamos una diminuta monografía al respecto, además valga este mínimo propósito como un saludo a lo lejos a nuestro admirado blog Nietos de Kraepelin.




Emil (1856-1926) y Karl (1848-1915)




ENLACE:

- Amplia galeria de escorpiones: http://www.ntnu.no/ub/scorpion-files/gallery.php


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4 comentarios:

Karen Morrison dijo...

Mi querido, Lizardo

¡Escorpiones! siempre me fascinaron, aunque también me dan mucho miedo, creo que por eso me encantan; me parece que en la cola llevan la altanería propia, una distinción que los hace muy animales, distintos, y valiente, pero con un aire de miedo que los hace ser perseguidos, aunque ni tanto, porque soy súper venenosos...Yo sí soy escorpio, y cuando era niña amaba decirle mi signo zodiacal a todo el mundo, recuerdo que preguntaban "¿igual de venenosa que los escorpiones?" y aunque en ese momento solo sonreía y no decía más nada, luego pensaba que me encantaría ser como ellos, y revisaba fotos y me encantaban... hasta ahora, además que a los insectos les tengo gran respeto, pero claro, siempre está el miedo del veneno, de la osadía de los escorpiones...

Muy interesante los datos sobre Krapelling, tu eres mi guía informativa jajaja...

Un beso grande,

K-M-

Lizardo Cruzado dijo...

Qué casualidad, Karen, este servidor también es Escorpio, zodiacalmente hablando.
Un cariñoso saludo.

sin pepas... dijo...

esa es una mala foto de la constelación, lizardo; tal como se ve ahí, parece un plumero y no un escorpión

los escorpiones a veces se inoculan el veneno a sí mismos... siempre me pregunté por qué, ¿será que así buscan inmunizarse? hum...

escopiones, brrrr

Lizardo Cruzado dijo...

Ciertamente no aparece sobrepuesta la figura del escorpión sino solamente la disposición geométrica de las estrellas constituyentes sobre una imaginaria bóveda, pero de hecho dichas luminarias se hallan a diferentes distancias y de muchos años luz respecto a la tierra y sólo existe la imagen del escorpión como una alegoría proyectada por la mente humana contra el telón del cielo.
Al parecer la información de que el escorpión encerrado en un círculo de fuego se autoinocula su veneno sería una leyenda: la intensa temperatura al dañar la estructura proteica del escorpión hace colapsar su exoesqueleto 'arrugándolo', de tal manera que el aguijón se curva sobre la espalda como si el alacrán se lo clavase.
Gracias por tu comentario.