viernes, 29 de enero de 2010

Dos poemas de Emil Kraepelin







Emil Wilhelm Magnus Georg Kraepelin (1856-1926)


Emil Kraepelin, padre y abuelo de la psiquiatría actual, dejó al morir un manojo de poemas entre sus escritos póstumos. A los dos años de su muerte tales versos fueron publicados y permitieron atisbar su delicado mundo interior, visión que complementaba aquella imagen profesoral suya, formal y distante. Sin duda heredero de la sensibilidad artística de su padre: maestro de música, cantor y actor dramático; Kraepelin nutrió además su temperamento con el cultivo de la música y la pintura en los escasos ratos libres que le dejaba su trabajo clínico.

Los poemas de Kraepelin muestran un alma solitaria y distante pero ávida de comunión espiritual, colmada de vivencias afectivas contenidas, torturada muchas veces por el escrúpulo y el tedio, la soledad y la nostalgia, además de las tantas veces pesadas cadenas de la convención y la formalidad. En los poemas que ofrecemos (en versión nuestra más que traducción literal), Kraepelin, el hombre, asoma.


DISCORD

When life compels me its hard yoke to wear,
a host of dazzling forms appear before me,
oh thronging wishes, many-hued and fair:
they spring and grow and seek dominion over me.

Yet never comes the day when I may yield;
i'm held, I know, a thousand fetters bind me.
I strive for light, in freedom to be healed;
deep forces locked in struggle have confined me.

The torment of this discord who can tell?
How brims life's chalice oft with gall before me!
And yet! my deepest nature loves it well,

This rebel's strife! Without it I abhor me.
How then the grayness of the day dispel-
Did not the longing of my heart restore me?


DISCORDIA

Cuando la existencia me impone su desmesurado yugo,
hueste de relumbrantes destellos asoma ante mí:
es un tornasol tropel de rutilantes sueños y anhelos
que ferazmente florece y me embarga del todo.

Sin embargo, el día en que yo acabe cediendo jamás llega:
sujeto estoy, no lo ignoro, por mil férreos grilletes.
Lucho por la luz, busco gozoso albedrío
pero ocultas fuerzas en perpetua pugna me confinan.

¿Algún tiene significado esta discordia?
¡Cómo rebosa de hiel el caliz de la vida ante mí!
Y sin embargo mi ser más auténtico ama esta agonía

Sin esta rebelión interior me odiaría a mí mismo
¿Cómo disiparse la grisura de los días podría
sino a través de los redivivos anhelos de mi corazón?






EINSAMKEIT

Sacht schweben schon herbei der Dämmerung Schatten;
In dunkles Grau versinkt den Tag.
Ein leises Frösteln lässt das Herz ermatten;
Zum Feierabend ruft der Glocke Schlag.
Schwarz zeichnet sich am silbern dunstgen Himmel
Entlaubter Bäume zackiges Geäst;
Ganz nahe braust der Riesenstadt Getümmel,
Und Lichter flammen strahlend wie zum Fest.
Wie Heimatsehnsucht regt es sich im Herzen;
Ein gastlich Dach zu finden ist mein Ziel !
Froh möcht ich heute mit den Frohen scherzen –
Und schon umfängt mich lärmend das Gewühl.
Ei Donner ist’s, ein Rasseln, Tosen, Schreien;
Fremd stürmt’s und kalt gegen meinem Schritt.
Rings starren feindlich grelle Fensterreihen –
Die Flut umbrandet, packt mich, reisst mich mit !
Als lenkte fremder Wille meiner Glieder,
Als schwände langsam um mich Raum und Zeit –
So senkt mit schwerem Fittich sich hernieder
Auf mich die grauenvolle Einsamkeit.


 SOLEDAD

Suavemente a este rincón descienden las sombras del ocaso
Hundiéndose en profundo gris el día va
Leve escalofrío el corazón sobresalta
El tañir de la campana al fin de la jornada
Negro el firmamento pero niebla de plata lo hilvana
Entre las finas ramas desnudas de los árboles
Mientras la gigantesca metrópoli ruge muy cerca
Sus luces y flamas relumbrando cual fiesta
En el alma la querencia anhelos enciende
Dónde está el acogedor refugio que añoro
Al invadirme alivio de día concluido
La muchedumbre y su rumor me circundan
Cual borrasca tonante que ulula y que brama
Un forastero soy en medio de esta tormenta
Una muralla de brillantes ventanas mudas en torno
Y la marea de lágrimas me asedia súbitamente
Como un autómata me sorprendo errabundo
Entre los moribundos cisnes del espacio y el tiempo
Cual el sol exangüe y yertas también sus alas
Así pesadamente baja envolviéndome
La terrible soledad.

___________
Referencias:


- Brink L, Jelliffe SE. Emil Kraepelin, psychiatrist and poet. J Nerv Ment Dis 1933; 77: 274-282.

- http://www.whonamedit.com/doctor.cfm/615.html

Otros enlaces relacionados en el blog:

- 'Lehrbuch der Psychiatrie', de Emil Kraepelin.

- Un poema para los psiquiatras.



7 comentarios:

Karen Morrison dijo...

Mi querido Lizardo,
un poquito depresivos sus poemas, pero estan buenos...

Me gusta cuando subes poemas, porque así aprendo más jejeje, ese es un terreno en el que aún me falta explorar; pero me gusta mucho.

Un saludo grande y un beso

K-M-

Lizardo Cruzado dijo...

Hola Karen:
Gracias por tu comentario. Estos poemas solamente son dos de su autor y espero, ojalá no sea tanto aquello de 'traduttore, traditore'.
Un afectuoso saludo.

sin pepas... dijo...

¿se suicidó? ¿estaba loco? porque por lo general nos presentas las firmas de ese tipo de gente y ahora lo haces con el de kraepelin. rara su k

José Manuel Brea dijo...

Lo has dicho todo en el preámbulo, Lizardo. El hombre aprisionado en el mundo y en sus propios pensamientos, que quiere y no puede, me trae, salvando las distancias, a Lope de Vega en “A mis soledades voy…”: A mis soledades voy, / de mis soledades vengo, / porque para andar conmigo / me bastan mis pensamientos. / Ni estoy bien ni mal conmigo, / mas dice mi entendimiento / que un hombre que todo es alma / está cautivo en su cuerpo.
Un abrazo.

Ivo dijo...

Hace poquito me enteré, encontrando un librito de poemas suyos, que C:A. Seguín, también escribía poesía. La obra se llama La Noche Negra, es de 1983 y trae un prólogo de Washington Delgado.

Lizardo Cruzado dijo...

Efectivamente, la poesía puede entrañar, aún en los espíritus más formalmente volcados al riguroso método científico, la suma y clave del hombre, de sus angustias secretas, de sus recónditos pesares. Tal el verso de Lope, que cita José Manuel, y describe ese doloroso trance de la soledad entre pares. Tal la poesía de Seguín, eximio psiquiatra peruano, que tuvo su vertiente literaria también sobresaliente. Tal Kraepelin, cuya poesía fue conocida póstumamente pero que nos revela claves de su existencia anímica pues de su vida íntegra y su colosal producción queda magistral prueba.
Muchas gracias por sus comentarios.

rosa dijo...

k tal me pudieran ayudar disiendome que mujer fue la que rescato a los enfermos psicoticos???????