jueves, 26 de febrero de 2009

Aboliendo la esquizofrenia





"Exigimos que la etiqueta diagnóstica de esquizofrenia sea abolida pues no es científica, es estigmatizante y no contempla las causas subyacentes de las enfermedades mentales..."


Actualmente en el Reino Unido, -de hecho ya desde hace un par de años- existe un movimiento constituído por científicos y familiares de pacientes que abogan por la desaparición de la etiqueta nosotáxica "esquizofrenia". Se apoyan, por un lado, en las diversas indefiniciones en los campos etiológicos, patogenéticos, neurobiológicos y de otros campos de estudio relacionados a la enfermedad que hacen que el rótulo de esquizofrenia sea entendido como una especie de amplio constructo de imprecisos contornos.

Asimismo consideran que ante la existencia de nuevos tratamientos, la diferencia de cursos evolutivos entre los casos, los recientes hallazgos que relacionan traumas biográficos tempranos con posterior desarrollo esquizofrenia y la definición de remisiones y mejores pronósticos para la esquizofrenia; la etiqueta ya no sería útil socialmente por lo que deviene justo y necesario un cambio -pero no sólo de nombre sino de concepción- como en Japón donde se emplea el nombre de Trastorno desintegrativo.

Por ejemplo, un reciente editorial del British Journal of Psychiatry plantea la posibilidad de una nueva clasificación de los trastornos psicóticos y para la esquizofrenia el nombre -más descriptivo y aséptico- de Salience Dysregulation Syndrome -haciendo énfasis en la alteración del fenómeno psíquico de "predominancia", mala traducción nuestra de salience-.

Obviamente, si nos limitamos a la restringida consideración biomecánica de las enfermedades -como se nos ha solido acostumbrar- podríamos contemplar con cierto desinterés y hasta rechazo este tipo de iniciativas. Actualmente, empero, la consideración de las variables culturales, sociales y políticas inclusives son imprescindibles de considerar en los territorios alguna vez considerados privados e inalienables de los médicos y especialistas.

Como reza el elocuente texto de la campaña en su versión internacional: "Las balas y las bombas pueden herir y matar. Pero no se puede subestimar el poder del lenguaje que también puede hacer esto. Algunas palabras pueden destrozar una vida, algunas pueden alejar la esperanza y las aspiraciones, algunas simplemente matan. La esquizofrenia es una de estas palabras."



A cien años del acuñamiento del vocablo esquizofrenia por Bleuler, parece pertinente considerar si ha llegado el momento. Y además reparar en aquellas condiciones que pudiesen estigmatizar otra vez el nuevo término para que no ocurra lo mismo. Good bye, schizophrenia.


ENLACES:


Campaign for Abolition of Schizophrenia Label (en Facebook).

Petición internacional para la abolición del término esquizofrenia.

'Intervoice': Agrupación internacional de los que "escuchan voces" -haciendo emblema de este término peyorativo tantas veces-.

- Recent advances in understanding mental illness and psychotic experiences. Reporte de British Psychological Society. (pdf)

2 comentarios:

Tony Chavez Uceda dijo...

Amigo mío, me alegra mucho que al fin los dignos representantes de tu gremio busquen otro nombre para la esquizofrenia. Asi como el término Cáncer es tan medieval, la esquizofrenia implica dos palabras antiguas y que juntas forman un coctel improbable. Escindir la mente, acaso no hacemos eso los médicos o los policías cuando tenemos que expresar diversos tipos de personalidad en nuestro trabajo o en nuestras casas? Cómo se divide la mente cuando alucinamos? El término elegantón de los ingleses, es decir, trastorno saliente desorganizativo, es un tanto ineficiente porque implica una comprensión anglosajona de la palabra saliente. En Castellano implica una irregularidad en una superficie uniforme, en inglés puede implicar una desviación en un camino también. Así que la busqueda de un término moderno y más científico me parece sumamente pertinente. Cómo yo llamaría a la esquizofrenia? disgregacion frontal dopaminergica
un abrazo.

Lizardo dijo...

Efectivamente, esquizofrenia es un término calcinado, cargado de estigma. Ojalá que los nuevos términos no hereden ese pesado fardo. Habría que ver si se justifica privilegiar a la dopamina estando detrás el travieso glutamato. Pero sobre todo, para los implicados como profesionales de la salud, recordar que el diagnóstico no se agota en la nosotaxia y es una grave responsabilidad el diagnóstico integral y la psicoeducación respectiva.

La literatura reciente recomienda criterios para hablar de remisión en esquizofrenia (tradicionalmente la esquizofrenia era conceptuada pesimistammente como "incurable"):

http://www3.interscience.wiley.com/search/allsearch?mode=viewselected&product=journal&ID=121557096&view_selected.x=116&view_selected.y=4

Gracias por el comentario.