jueves, 5 de febrero de 2009

Principios de psicopatología





En el flamante texto Descriptive Psychopathology de MA Taylor y NA Vaidya (1), se enuncian algunos principios diagnósticos -que no pecan ni de nuevos ni de novedosos, pero que se nos antojan revitalizantes en un texto de psicopatología y muy acordes a la idiosincrasia norteamericana, que es la nacionalidad de los autores-. De tal libro, nos permitimos glosar dichos sabios principios:


El Principio del Pato:

"Si se ve como pato; camina como pato; dice cua, cua, como pato... ¡entonces es un pato!"





La aplicación del Principio del Pato al diagnóstico reconoce que muchas enfermedades son "típicas" en su forma de presentación la mayor parte de tiempo. Si el patrón semiológico del paciente es fácil y rápidamente reconocible como representante de la enfermedad A, el principio del Pato nos indicará que el paciente probablemente tendrá la enfermedad A.


Ley de Sutton:

"Anda a donde está el dinero."





La ley de Sutton se aplica cuando el Principio del Pato no puede llevarnos rápidamente al diagnóstico. Se deriva de una entrevista hecha en la década de los 1950 al famoso ladrón de bancos Willie Sutton, quien al ser preguntado porqué asaltaba bancos, repuso con abrumadora simplicidad: "Porque allí es donde está el dinero". La ley de Sutton aplicada al diagnóstico nos indica que, bajo la mayoría de circunstancias posibles, el paciente tendrá una enfermedad común más probablemente que una rara enfermedad.


Principio de la Cebra:



"A menos que te halles en África sub-sahariana, si escuchas sonoro trote de cascos, se tratará de caballos y no de cebras." En realidad es un corolario a la Ley de Sutton que incide en el hecho estadístico de que las enfermedades comunes son más probables que las raras.


Ley de la parsimonia

"La explicación más simple es usualmente la mejor explicación ."

Este principio trata de ordenar el caos. Cuando un paciente exhibe varios síndromes simultáneamente, la regla insta al clínico a buscar una patología común que explique el mayor número posible de síndromes. Una enfermedad es más facil que tratar que dos.





Este principio -aquí ya no seguimos el texto de Taylor y Vaidya- también conocido como la navaja de Occam, puede frasearse de maneras más elegantes como "no ha de presumirse la existencia de más cosas que las absolutamente necesarias" o "la explicación más simple y suficiente es la más probable -mas no necesariamente la verdadera-" y también se le llama principio de economía del pensamiento. La frase es atribuída al fraile franciscano Guillermo de Occam - u Ockham- del siglo XIV, y se denomina así pues con tal enunciado supuestamente "afeitaba como una navaja las barbas de Platón" ya que de su aplicación se obtenía una notable simplicidad ontológica, por contraposición a la ontología platónica que «llenaba» su ontología de entidades (además de los entes físicos, Platón admitía los entes matemáticos y las ideas).


Por cierto, huelgan los comentarios ante semejantes disquisiciones dignas de Perogrullo como las que se desprenden, indigentes, de los enunciados de estas leyes -para ilustrar la aplicación de los principios enunciados, los autores ofrecen lujosos raciocinios como éste: "If the patient is male, pregnancy, uterine and ovarian problems and all other female gender-specific conditions are inmediately eliminated."- Más aún si, como sabemos, en psiquiatria la comorbilidad suele ser, más que la excepción, la norma. Si, como es de conocimiento público, los diagnósticos en psiquiatría se obtienen por consenso de comisiones y por eso no hablamos específicamente de enfermedades sino de trastornos psiquiátricos. En fin, la psicopatología no suele ser el plato fuerte de la escuela psiquiátrica norteamericana. Para muestra, un botón.



Referencias

1. Taylor MA, Vaidya NA. Descriptive Psychopathology. Cambridge University Press. Cambridge, 2009.