martes, 24 de agosto de 2010

'El suicidio de Dorothy Hale', por Frida Kahlo








Por supuesto, la historia de este cuadro no es desconocida. Describe el suicidio de Dorothy Hale, voluntariosa aspirante a actriz neoyorquina  quien se lanzó en 1938 desde la ventana de su apartamento frente al Central Park, en el piso 16 de Hampshire House. La obra fue encargada a Frida Kahlo por una amiga de la difunta quien resultó horrorizada por la crudeza del óleo planteado como un 'retablo', uso latinoamericano que describe lo más gráficamente posible una escena sacra o milagrosa, incluso con retórica descripción verbal adrede.

Ciertamente, la defenestración, en cuanto suicidio, es sustancia trágica. Y frívolo sería arriesgar alusivas  metáforas baladíes.

La defenestración, en cuanto objeto pictórico, posee en este caso la interesante historia detrás del cuadro mencionado y que puede revisarse aquí.

La defenestración, en cuanto dato duro, no necesariamente predice mayor letalidad suicida, teniendo en cuenta, obvio es, la altura del salto -no es igual un piso tres que un piso trece-. Así nos informa el enlace del BMJ (Runeson B y cols. Method of attempted suicide as predictor of subsequent successful suicide: national long term cohort study) que nos alcanza Nietos de Kraepelin, -ahora ya no en Canarias sino nuevamente desde Canadá, y que por el periplo se hizo bastante extrañar -.

La defenestración, en cuanto resonante noticia, puede evocar la impactante imagen de 'The Falling Man'; aunque su trágico motivo quizá no era precisamente el suicida, igualmente inevitable fue el exitus letalis.

El encargado de matizar la nota sombría es, como otras veces, el Diccionario de la Real Academia, quien nos recuerda que defenestrar significa también destituir o expulsar de un cargo a alguien (no por una ventana, claro, pero con el mismo brío tal vez a un burócrata entornillado al puesto, en imagen digna también de pintorescos retablos). 



ENLACE:

- 'El suicidio de Dorothy Hale' en el Phoenix Museum of Arts.



Otras entradas relacionadas en el blog:

- Defenestraciones y fenestras

- Un peatón fallece tras caerle encima una suicida lanzada desde 8° piso


4 comentarios:

Karen Morrison dijo...

Vaya historia! Vaya cuadro!!
Bueno, era de esperarse que ese cuadro no se lo entregaría la amiga a la madre.
A mi me encanta y me parece una gran representación, pero obviamente si lo habría visto la madre, no habría pensado lo mismo.

Genial, Frida, como siempre.

Saludos

K.M.

Francisco Doña dijo...

Frida... La incalificable Frida...
Dicen que sufría fibromialgia (otra de esas enfermedades "de moda"). No sé si llegó a padecerla. A mí me parece que ya tenía bastante con todo lo demás. Su vida fue un puro dolor y, sin embargo, fue capaz de tantas cosas...

La verdad es que resulta difícil tener un cuadro suyo en el salón de casa. Pero cuando su pintura entra por los ojos ¡ah! Entonces se puede saber donde está el alma.

Saludos, Dr. Cruzado.

Lizardo Cruzado dijo...

Ciertamente el cuadro es desopilante, Karen. Un saludo.

Lizardo Cruzado dijo...

Amigo mío, Dr. Doña: esa frase que Ud. usa se la agradezco mucho: "saber dónde está el alma", por lo metafórica que es.
Sí, hay cosas que no son para decorar la sala de recibo pero su existencia es un acto de gracia.
Gracias a Ud. por su comentario. Un fraternal saludo.