domingo, 22 de agosto de 2010

Nuevos 'casos' de TDAH del adulto




(Pinche con el ratón para ver la imagen grande)



Como todos sabemos, el Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) del adulto es el diagnóstico que está de moda: posiblemente sea "un enorme y oculto problema de salud pública" o acabe convirtiéndose en 'la epidemia silenciosa del siglo XXI' u otros grandilocuentes términos de la jerigonza que se estila para los novedosos diagnósticos de los que no nos habíamos dado cuenta antes teniéndolos ante nuestras mismísimas narices. Imagínense.

Por supuesto, para coadyuvar a su diagnóstico se distribuyen graciosamente diversas pruebas y encuestas impresas. Uno de los más empleados en nuestro medio es el test que aparece arriba. Como se puede apreciar, ostenta el enorme prestigio de enarbolar las siglas de la Organización Mundial de la Salud (y, discretamente, la publicidad de la casa farmacéutica que elabora un fármaco para el TDAH en el reverso).

Lejos hállome de estar en capacidad de discutir las propiedades psicométricas del test. Sólo puedo exiguamente comentar que ningún test es diagnóstico por sí mismo sino que exige además la evaluación clínica meticulosa del facultativo. Aún resultados positivos (como cuatro o más respuestas que se ubiquen en las zonas sombreadas del test de TDAH que comentamos), sólo significan que la persona deberá ser evaluada por el especialista quien dirimirá si es un 'falso positivo', ergo, una persona que pese a resultar positiva al test lo es por otras causas y no por TDAH, o un ''positivo verdadero'.

Sea mencionado como ejemplo el caso de una bella y joven dama que llegó llorosa a la consulta con el mencionado test empapado en sus cristalinas lágrimas pues sus respuestas habían sido:

- ¿Con qué frecuencia tiene dificultad para acabar con los detalles finales de un proyecto después de haber hecho las partes difíciles? (A VECES)


- ¿Con qué frecuencia tiene dificultad para ordenar las cosas cuando está realizando una tarea que requiere organización? (A VECES)


- Cuando tiene una actividad que requiere que usted piense mucho ¿con qué frecuencia la evita o la deja para después? (FRECUENTEMENTE)


- ¿Con qué frecuencia mueve o agita sus manos o sus pies cuando tiene que permanecer sentado(a) por mucho tiempo? (FRECUENTEMENTE)

A lo largo de la entrevista que realizamos fueron discurriendo las características anancásticas de su personalidad que la llevaban a dilatar al máximo la finalización de sus quehaceres por temor de enfrentarse a la temida imperfección, lo mismo podía aplicarse a la ansiedad ante tareas que le exigían pensar mucho, de modo que ella solía incumplir con la sabia máxima de 'no dejes para mañana lo que puedes hacer para hoy'. Inocultable era además la sintomatología depresiva -previsible producto de su inveterada ansiedad- que la hacía más agria y dura en la evaluación de su desempeño además de afectar su capacidad atencional y mnésica, al punto que al ser preguntada por la dificultad para ordenar las cosas y sus habilidades de organización, su respuesta era dura e intolerante consigo misma. (Por lo demás, fíjense, ¿quién a veces no ha tenido dificultad para ordenar las cosas cuando está realizando una tarea que requiere organización?) No sé si requiere mayor comentario el perspicacísimo criterio de 'mover manos o pies si se permanece sentado por mucho tiempo' tratándose  de personas ansiosas en sumo grado.

El quid no radica en si puede o no existir el TDAH del adulto. Sino que a este paso de todas formas lo 'haremos' existir. Porque, claro, no es que uno sea casquivano o veleidoso, pero ante un test como éste: ¿quién se resistirá a detectar y tratar su primer caso de TDAH del adulto si por doquier se proclama que es 'un enorme y oculto problema de salud pública' e indiscutiblemente 'la epidemia silenciosa del siglo XXI'?



ENLACE:

- Los días de la terapia de pareja están contados: el TDAH (del adulto) puede destruir matrimonios.



Otras entradas relacionadas en el blog:

- El muchacho que no tenía TDAH del adulto

10 comentarios:

Francisco Doña dijo...

¡Cuánta razón tiene, Dr. Cruzado! ¡Cuánta razón! ¡Y cuánto cuidado hay que tener con la "epidemia" de tests de "autodiagnóstico" que nos invade!
¿Sustituirán las máquinas expendedoras de tabaco por expendedoras de tests? Seguramente no. El tabaco hay que pagarlo y los tests son gratis. El negocio está, como en el que usted menciona, convenientemente situado en la parte de atrás.

Sweet_Nightmare dijo...

Hola, un placer haber encontrado tu blog.
Fue por casualidad buscando información sobre el libro autobiográfico de Kay R. Jamison y di con una entrada tuya de marzo. (:
La verdad es que me interesa bastante todo este tema de las enfermedades mentales, por lo que te voy a seguir y me pondré como tarea recorrerme tu blog, que por lo que veo tengo mucho trabajo por delante, así que me tomaré mi tiempo.
Gracias por toda esta información. (:

Karen Morrison dijo...

Querido, Lizardo.

Pues te cuento que hace como tres meses, en la revista donde trabajo, hicimos un especial sobre el TDAH en los niños y lo trabajamos con una institución importante de aquí. A mí me toco hacer como dos entrevistas sobre el tema a las presidentas de la organización, y bueno como antes de ello no sabía mucho del tema, me leí un libro sobre ello. Cuando empecé a leerlo entré en pánico, eran los problemas que toda mi vida me habían acompañado, no desde ahora, sino desde siempre (claro que siempre he sido ansiosa y depresiva, al menos después de los 8) y cuando entrevisté a estas señoras, aún peor; recuerdo que al finalizar la entrevista me dijeron "¿qué tienes?" y yo "creo que tengo TDAH" jaja. Ahora cuando me acuerdo me causa mucha gracia, pero en ese momento estaba afectadísima, al punto de que fui al doctor de mi universidad y de acuerdo a su famoso test que parecía salir positivo, yo sí tenía o podía tener el TDAH. Esos días fueron terribles para mí, y me di cuenta que los olvidos y la desorganización que toda mi vida me caracterizaron se repetian más y así pude darme cuenta que todo podía ser producto de mi sugestión, y también que cuanto más desorganizada, olvidadisa e hiperactiva soy es cuando estoy deprimida. Por lo demás, es algo que puedo controlar cuando estoy en mis cabales. Y me di cuenta de ello, una vez que me saqué los fantasmas de la cabeza y decidí olvidarlo.

Lo más gracioso es que como a dos chicas de mi trabajo, una periodista y otra de producción, el dichoso cuestionario les había salido positivo, y una de ellas se fue a ver por un buen especialista que le dijo que "no tenía nada".

Después de ello, fui mucho más escéptica con cualquier "cuasi diagnóstico", y me doy cuenta que cualquiera puede tener esos síntomas, y no por eso tienen que tener el TDAH.

Bueno, me extendí, pero es que esa larga semana de sugestión no se me olvida.

Un abrazoo.

K-M-

Miguel dijo...

estimado compañero, este espinoso tema da para mucho. Es el arte de birlibirloque: del síntoma inespecífico (alteración de una función tan compleja y sensible como la atención)pasan a una enfermedad incurable pero tratable.

¿Soy el único al que esto del TDAH en el adulto le recuerda a los certificados médicos de fallecimiento que en el siglo XIX ponían como causa de la muerte masturbación?

Lizardo Cruzado dijo...

Con Ud. concuerdo, mi querido amigo, Dr. Doña: seguimos con las etiquetas rápidas y fáciles que se 'resuelven' con un simple comprimido y los 'tests' que llueven cual confeti. Muy sospechosa epidemia es ésta del TDAH del adulto y debemos estar sobre aviso. Un cordial saludo y gracias como siempre por sus comentarios.

Lizardo Cruzado dijo...

Hola Sweet-Nightmare:
Gracias por tu visita. Espero que te resulten interesantes algunas de las entradas del blog. Muy inspiradores los tuyos, a su vez, por lo que puedo ver a vuelo de pájaro.
Muchas gracias y bienvenida.

Lizardo Cruzado dijo...

Hola Karen:
Gracias por tu siempre interesante testimonio. Ciertamente existen casos infantiles donde se puede hablar legítimamente de TDAH con una importante secuela de problemas. Lo que apunto en mi entrada es al sobrediagnóstico, tan fácil como se propugna ahora, a veces influido por la industria y la humana veleidad, del TDAH del adulto, sin reparar debidamente en cada caso individual.
Un cordial saludo como siempre.

Lizardo Cruzado dijo...

Así es, estimado colega Miguel, es un malabarismo formidable el que vemos en este test y que tantas veces nos tragamos como el diagnóstico de TDAH del adulto. Insuperable apunte el suyo sobre la masturbación, así andamos. Un cordial saludo y gracias por su atinado comentario.

Jony Benitez dijo...

TDAH del adulto que barbaridad. Debería ser trastornom por déficit de atención honrada (u hospitalaria).

me recuerda un cuento de mis primeras blogerías.

http://jony-benitez.blogspot.com/2009/03/como-contar-que-todo-es-un-cuento.html

Un saludo

Lizardo Cruzado dijo...

Muy buena, colega, se agradece el enlace y la sigla tan bien explicada. Un saludo.