viernes, 25 de junio de 2010

'Diario de un loco', de Nikolai Gogol.







Se disputa acerca de la antigüedad de la esquizofrenia -y desde luego sobre su misma naturaleza como ente diagnóstico-. Aunque alusiones a la presencia de síntomas psicóticos como delirios y alucinaciones pueden rastrearse desde los más remotos textos y tradiciones orales de la humanidad, la especificidad del cuadro de la esquizofrenia con su disgregación, su discordancia, sus síntomas negativos y su lenguaje característico, no es discernible con claridad sino hasta hace aproximadamente doscientos años. Esto es, poco antes de las primeras descripciones médicas de la 'démence précoce', término que acuñara Morel en 1857 y luego, convertida en 'dementia praecox', consagrara Kraepelin. (Fue recién a inicios del siglo XX que Bleuler acuñaría el término 'esquizofrenia', pero esta es otra historia).

Muchas veces, sin embargo, aún antes de la descripción formal por parte de los estudiosos, el observador sensible y meticuloso de la realidad y la naturaleza en derredor, puede ofrecer acabados retratos de fenómenos patológicos de muy diversa índole y que quizá, por estar despojados de la visión ya parametrada del profesional, ofrecen mayor espontaneidad y frescura. Tal es el caso de 'Diario de un loco' de Nikolai Gogol, lograda narración -publicada  en 1834- que muestra vívidamente el desarrollo de un cuadro clínico compatible con lo que sería entendido en su momento como 'esquizofrenia'.

Gogol fue un escritor ruso que murió muy joven -a los 42 años-. Su obra, por tanto escueta, resalta por el fino humorismo satírico que destila. Sin embargo, la vida de Gogol también estuvo signada por la enfermedad mental: luego del éxito de su extraordinaria novela 'Almas Muertas', que debía ser continuada por una secuela de mayor alcance y relieve, Gogol fue víctima de preocupaciones y autorreproches intensos con ansiedades hipocondriformes y místicas -la salvación de su alma como recurrente tema-. En un arrebato de autoexecración quemó los originales de la segunda parte de su novela y falleció finalmente tras continuado ayuno y rechazo de cualquier alimento. Hoy podríamos considerar a su enfermedad como una probable depresión psicótica.

'Diario de un loco' es el relato de la vida de Axenty Ivanovich Poprishchin, un funcionario de la burocracia ucraniana que, a través de las anotaciones en su blog diario íntimo, va mostrando cómo en medio de la rutina de su labor y las pequeñas humillaciones de su vida, surgen en su mente ideas referenciales y erotomaniacas que progresivamente adoptan tintes delusivos. El carácter disparatado de las fechas y la naturaleza arbitraria de sus vivencias es coronado de modo extravagante cuando abraza la delusión de ser el mismísmo Rey de España. Luego deviene su internamiento asilar, donde la penosa experiencia de colisión de su locura con el entorno constituye su aciago final.  

Las obras de Gogol, incluyendo 'Diario de un loco', han sido llevadas exitosamente a las tablas y al cine en diversas oportunidades. Pero ya en su simple y silente lectura podemos recrear la historia cotidiana de muchos de nuestros pacientes desde su imprescindible punto de vista que, como siempre, reclama nuestra usualmente esquiva, lamentablemente morosa atención.




ENLACES:

- Altschuler EL. One of the oldest cases of schizophrenia in Gogol's Diary of a Madman. BMJ. 2001; 323(7327): 1475–1477.

- 'Diario de un loco' de Nikolai Gogol, en Scribd.


12 comentarios:

Pedro dijo...

Anotaciones en su ¿blog? muy bueno...
Si Axenty Ivanovich Poprishchin viviera en la actualidad ¿tendría un iPad?
Interesante relato. Gracias.

Lizardo Cruzado dijo...

Ahí esta el detalle, Pedro amigo, ciertamente el uso de los recursos de internet es creciente por parte de usuarios de servicios de salud y por aquellos que allí laboramos. ¿Cuántos Poprischin anónimos buscan sentido a su vivencia a través de internet? ¿Cuántos encuentran un entorno distinto al que Poprischin halló?
Un cordial saludo y gracias por tu comentario.

Joselo R dijo...

Gracias por el regalo Dr. Cruzado
Me hizo recordar a "La Esquizofrenia Incipiente" de Conrad.
Quien sabe si en un futuro lejano el tratamiento no sea darles su merecido trono y reino a los Aksenti Ivanovich, que ningún daño le hacen a nadie; y al estudiar historia de la psiquiatría los residentes se rían de nuestros psicofármacos como ahora lo hacemos de la extinta hidroterapia.

Lizardo Cruzado dijo...

De nada, Joselo, qué duda cabe que está muy pendiente revalorar la vivencia de los pacientes, ese trabajo íntimo por estabilizar su mundo y que tantas veces soslayamos en la rutina de los neurolépticos.
Un cordial saludo.

Favio Vega Galdós dijo...

Maravillosa obra.
Para disfrutarla en video

http://www.youtube.com/watch?v=hMXMy0g78ek&feature=related
(Parte I/V)

http://www.youtube.com/watch?v=RB5wY7sO62w
(Parte II/V)

http://www.youtube.com/watch?v=LWEqvyIqr0o
(Parte III/V)

http://www.youtube.com/watch?v=ZDGvPO-vhkE
(Parte IV/V)

http://www.youtube.com/watch?v=Rb4n_xLP97g
(Parte V/V)

Lizardo Cruzado dijo...

Bienvenidos los enlaces que aportas amablemente, amigo Favio, pues así podremos apreciar mejor la obra de Gogol. Un cordial y atento saludo.

José Manuel Brea dijo...

Había leído el relato de Gogol en un recopilatorio con el título de “Cuentos petersburgueses” que, entre otros, también recogía el celebrado “El capote”. Ahora que has traído su “Diario de un loco", he revisado mis señalizaciones marginales en el texto y he reparado en el delirio psicótico del protagonista. Ese vivir en un mundo distante, fuera de lugar y tiempo, esa continua paranoia… Y sin embargo hay una frase que rescato (Noviembre, 13): “Estimo que una de las mayores venturas del mundo es compartir con el prójimos las ideas, los sentimientos y las impresiones”. Justo, querido Lizardo, lo que estamos haciendo quienes nos comunicamos en este moderno espacio.
Un fuerte abrazo.

Lizardo Cruzado dijo...

Efectivamente, querido José Manuel, es bueno contar con amigos en el espacio virtual como tú y disfrutar de espacios como la valiosa bitácora que llevas adelante. Un igualmente sincero y fuerte abrazo.

Da Capo dijo...

¡Excelente post! Me ha sido muy util pues estoy haciendo una adaptación del diario de un loco para la escena. Sin duda todos somos Poprischin y al igual que Gogol lo llevamos dentro.

Saludos desde Costa Rica.

Lizardo Cruzado dijo...

Gracias, amigo nuestro, por visitarnos desde otro lugar de la patria grande latinoamericana. Hasta pronto.

Anónimo dijo...

¿Los enlaces de YouTube son de la obra original, o hay otra?

Lizardo Cruzado dijo...

Saludos amigo anónimo:
Es una adaptación, pues el original de Gogol es un cuento, no una obra de teatro. Saludos.