domingo, 6 de junio de 2010

Chamico & Floripondio & Burundanga



"Songo le dio a borondongo
borondongo le dio a bernabé
bernabé le pegó a muchilanga le echó a burundanga
les hinchan los pies."

'Burundanga', tema de Celia Cruz.




Inflorescencia y hojas de Datura sp. ('Chamico')

Inflorescencia y hojas de Brugmansia sp. ('Floripondio')

Vaughan Bell, desde Colombia, nos hace nuevamente recordar un elemento de nuestra cotidianeidad, en este caso de nuestra medicina popular: el 'chamico' y el 'floripondio'; especies ambas que forman parte de la flora de varias zonas de la costa y sierra del Perú.

Suele afirmarse en nuestra patria que la infusión de estas plantas se usa  para doblegar la voluntad de las personas, sobre todo de los maridos cerriles y chúcaros: al menos eso escuchaba decir de un tío mío quien supuestamente habría recibido los beneficios -o maleficios- de tales brebajes por parte de su sufrida consorte. He preferido, sabiamente, no intentar el reporte de dicho caso.

El chamico (Datura sp.) y el floripondio (Brugmansia sp.)  son especies relacionadas, siendo la segunda más elevada y frondosa, casi un arbolillo, mientras que la primera es un arbusto silvestre y achaparrado. Ambas flores son de forma acampanada ('trompeta del diablo') pero mientras que las del floripondio son colgantes como campánulas, las del chamico no. Éste último tiene un fruto leñoso y cubierto de espinas también llamado 'manzana del diablo' que el floripondio no ostenta.

El principal componente psicoactivo que se halla en los preparados de estas plantas es la escopolamina, una molécula con actividad anticolinérgica prominente, que sería responsable de alteraciones de la memoria y del estado de conciencia, principalmente. De hecho, a las dosis convenientes, la escopolamina tiene usos médicos como antiespamódico y midriático.

No se sabe con certeza cómo vino a llamarse 'burundanga' a uno de los preparados herbales con esta actividad anticolinérgica. Periódicamente aparecen en nuestra prensa noticias sobre personas asaltadas merced al uso de este brebaje -incluso llegó a decirse que la droga era arrojada al rostro para que fuese inhalada lo que, por una cuestión de concentraciones efectivas parece improbable-: como resultado de ello la víctima supuestamente no recordaría luego nada o sólo borrosamente el episodio aunque  la más llamativa alteración es que la voluntad del intoxicado quedaría abolida al punto de obedecer los dictados de su victimario sin ofrecer ninguna resistencia. Vaughan Bell cita una interesante comunicación breve colombiana en que se reportan casos de esta peculiar intoxicación y se elucubra el posible correlato neurobiológico.

Una rápida búsqueda bibiliográfica revela que en nuestro medio la investigación científica respecto al floripondio y el chamico es  exigua, sino inexistente. Desde aquí expresamos nuestro vivo deseo de que podamos reparar tal desaguisado y revaloremos este recurso nativo. Y si se trata de autoexperimentación, pasen nomás la voz. Mientras tanto nos quedamos con la enorme Celia Cruz: ¡Burundangaaaaaa...!





Enlace:

- The tree of drunkenness, por Vaughan Bell, en Mind Hacks.



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14 comentarios:

ivo urrunaga dijo...

Hola Lizardo.
1. Mencionas costa y sierra pero olvidas la amazonía donde el floripondio es conocido como toé y de uso bastante difundido.
2. Desde la literatura quien ha escrito sobre el chamico y otras herbáceas es gregorio Martínez. Algo se puede ver en: http://peru21.pe/impresa/noticia/gregorio-martinez-cultivos-ilegales/2006-10-04/54508
3. Siempre Martínez, en su Biblia de guarango, tiene una entrada para el chamico y también en su reciente Diccionario Abracadabra (Copé de Ensayo 2008) hay una larga entrada, dos páginas, sobre el particular.

ivo dijo...

La del estribo: Chamiquear. tr. Acción de dar chamico para atontar a los hombres adultos, en http://academiaperuanadelalengua.org/academia/congrso_benvenuto/viernes20

Lizardo Cruzado dijo...

Muchas gracias, Ivo amigo, por tu solvente comentario. Ciertamente debí, desde ya, haber intuído lo de la selva pues aquella tía mía acusada de 'chamiquera' tenía raíces allá. Habrá que revisar también al siempre deleitoso Gregorio Martínez cuando acabe mi mudanza -tengo una ruma de cajones de libros- y recordar que está pendiente el Diccionario Abracadabra que ya habías recomendado antes.
Un abrazo, Ivo, siempre eres bienvenido por aquí.

Gustavo dijo...

Interesante. Por cierto, ¿conoces algo sobre el uso digamos psicoterapeútico de ayahuasca o San Pedro, frívolamente publicitados como "turismo místico en el Perú"? Curioso tema también...
Un saludo desde Canarias (y felicidades por entrar en el olimpo del extraordinario MindHacks!)
Gustavo

ivo dijo...

Meto mi cuchara: la experiencia de tratamiento piscoterapeutico con ayahuasca, y que es seria, es la de Takiwasi en Tarapoto(http://www.takiwasi.com/)

u.iguaran dijo...

http://www.pabloamaringo.com/
http://www.youtube.com/watch?v=2DUSZa-RoD0

http://ayahuascacircle.com/

Lizardo Cruzado dijo...

En nuestro medio, a diferencia de Europa donde predomina la dependencia a opiáceos, los problemas adictivos más severos son aquellos relacionados con el consumo de cocaína -hablando de drogas ilegales, claro está-. Si en general se reconoce que no basta el tratamiento farmacológico para afrontar las adicciones, más aún lo es en el caso de la cocaína, donde no existe ningún fármaco específico -como sí en el caso de opioides-. En ese contexto, sin duda que son experiencias valiosas aquellas que involucran no sólo el uso de ayahuasca sino la inmersión en una vivencia como la que se describe en los interesantes enlaces. Por supuesto que, ahora estando en boga la apelación a evidencias, uno podría solicitarlas sobre efectividad de la ayahuasca en comparación a otros métodos, pero habría que considerar si las adicciones, siendo fenómenos tan complejos, pueden ser comparadas tan fácilmente en cuanto a resultados exitosos. Muchas gracias por sus comentarios, Gustavo, Úrsula e Ivo.

ivo urrunaga dijo...

En Colombia hasta ha entrado con fuerza en la literatura:
-Un amigo enfermero nos enseñó el funcionamiento de una sustancia que deja al paciente como hipnotizado durante unas horas, en trance, y recibe órdenes sin oponer resistencia.
-¿Y qué pasa con la persona después?
-Nada, el efecto baja, se recupera en dos o tres días, y ya está.
-¿Y si muere?
-Eso no va a pasar, María. La policía y los organismos de seguridad están experimentando también con esta nueva sustancia. … Los psicólogos están a su vez estudiando las posibilidades de usarla con alcohólicos y drogadictos. No te preocupes, en dosis mínimas sólo produce un transtorno de pocas horas.
-¿Cómo se llama?

Escopolamina. En la calle le dicen “burundanga”. Según parece, brujos y hechiceros de raza negra la vienen usando hace años para sus hechizos y sortilegios. Si quieres leer sobre ella, hemos recolectado varios artículos de periódico, y de revistas de medicina.
(Satanás [pags 8-9], Mario Mendoza, Planeta, Bogotá 2007)

Lizardo Cruzado dijo...

No se diga más, Ivo, tenemos que emprender ya la burundanguesca autoexperimentación.
Por cierto, envidiable biblioteca la tuya. Un saludo.

ivo urrunaga dijo...

Estimado Lizardo.
Me quedo picando el bichito de la curiosidad y me puse a revisar algunas cosas más, las que tengo a mano, sobre Daturas y Brugmansias. Y como bien dice Seguín en su Introducción la Psiquiatría Folklórica es un campo de intervención amplio y variado, [lo que ahora llamaríamos inter o transdisciplinario], y lo que falta emprender es un acercamiento metodológico serio que trascienda lo puramente farmacológico (eso lo escribía en 1979 y poco se ha avanzado). Hay algunos abordajes desde la antropología para grupos específicos, v.g. Chaumeil y los Yagua de Loreto y Tournon con los Shipibo-Conibo (cuenca del Ucayali) pero enter las cosas más interesantes e ilustrativas encontramos los textos del Dr. F. Cabieses y de Mario Polia. Cabiese en sus Apuntes de Medicina Tradicional. La racionalización de lo irracional (CONCYTEC, Lima 1993) escribe sobre “Las siete ñustas de Wiracocha”, entre las cuales destacan las campanillas infernales o trompetas del Demonio (Brugmansias y chamico). En fin, el trabajo de Cabieses es muy rico e interesante, los remito al mismo para no aburrirlos más.

Ivo dijo...

Otro trabajo notable y digno de una revisión a fondo es "Despierta, remedio, cuenta...": adivinos y médicos del Ande, de Mario Polia Meconi (PUCP, Lima 1996, 2 tomos). Como saben su ámbito es Piura, en particular la sierra, y ahí llaman a las Brugmansias como "mishas". Como dije, es un trabajo notable, lindo y digno de ser difundido más ampliamente, nuevamente los remito al propio texto si alguno de los lectores de estos comentarios tiene interés en la farmacopea peruviana.

Lizardo Cruzado dijo...

Cabieses ha sido sin duda uno de los principales estudiosos de la medicina ancestral y de la fitoterapia tradicional pero es lástima que la obra que mencionas de Seguín haya sido descuidada y tan poco difundida en la actualidad. Estos datos bibliográficos que aportas, Ivo, son indudablemente valiosos y agradezco encarecidamente la molestia que te tomas enriqueciendo este pequeño post. Un abrazo.

ivo dijo...

Ninguna molestia Lizardo, a falta de un espacio propio siempre es un placer poder aportar algo, además el gatillazo lo dan tus entradas. Abrazo.

Chris dijo...

Si lo que decis es cierto creo que voy a preparar un té a mi novio para que me cuente con quien me engaña. Aunque soy algo exceptica en esto y creo que el simple té de la flor no tendrá tanta capacidad de dominación del cuerpo, de ser así y siendo una planta tan comun se hubiera sabido hace tiempo