martes, 21 de septiembre de 2010

¡Circuitos!






El  Dr. Tom Insel, jefe del National Institute of Mental Health en los Estados Unidos, publicó hace unos meses un interesante artículo de divulgación en Scientific American, titulado: Faulty Circuits.

La claridad expositiva del autor no debe engañarnos:  él no pretende circunscribir la enfermedad mental a lo neurobiológico ni a unas cuantas áreas neuronales desarregladas. No. Él nos quiere introducir en la novedosa y más amplia noción de circuitos cerebrales enredados y desacomodados.  

El artículo es diáfano y huelga de más inanes cortapisas. 

En un gesto que lo enaltece, como extendiendo una rama de olivo a quienes cuestionan a la psiquiatría por no poseer exámenes auxiliares que corroboren la presencia de determinada enfermedad mental, Insel valora esa atingencia y pronostica que ese día, mediante el afinamiento de la tecnología de neuroimágenes, llegará.

Enternece sí, leer cómo culmina el Dr. Insel su texto: avizorando que a mayor profundización del conocimiento neurobiológico, el estigma de la enfermedad mental aminorará. Ojalá ello bastase, pero como veíamos en una entrada reciente, no necesariamente parece ser así.

Apuntado está: CIR-CUI-TOS. (¿Ok? Dejémonos ya de hablar de disbalance de neurotrasmisores).



ENLACES:

- Lo leímos en Critical Psychiatry, el blog de Duncan Double.




9 comentarios:

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Si, y encontraremos por fin en las neuronas y en los circuitos neuronales la esencia, la etiología, de trastornos como:
el disocial, el negativista, la hiperactividad, la fobia social, el trastorno antisocial, la adicción a las compras y tantos y tantos otros.
Como mucho Lizardo, llegaremos a poder "filtrar" que casos tienen una base fisiológica. Y eso estimo que es un 1-2% del total.

Por otra parte, no tendo del todo claras las implicaciones de que no fuera como digo, es decir, me pregunto que pasaría si efectivamente se consiguiesen demostrar las bases neurofisiológicas de cada trastorno para la mayoría de los casos, teniendo en cuenta el enorme peso de la cultura en los mismos (Recordemos el Akikumori entre otros...).
Saludos

Tira los Muros dijo...

De acuerdo, Lizardo, "mientras hay vida hay esperanza..."
Apoyo totalmente al Dr.Insel, hemos de seguir luchando y avanzando por una Psiquiatría Normalizada...pero insisto, hoy en día, nuestros pacientes tienen otros problemas...como crear, tener, iniciar, poder, creer y desarrollar su PROYECTO DE VIDA.

Siempre, un placer

Hilari

Lizardo Cruzado dijo...

Ciertamente si sólo 1-2% tienen una base fisiológica no tiene mucho sentido esperar o exigir que se hallen pronto esos exámenes auxiliares que corroboren objetivamente la enfermedad mental. Ojalá avance la comprensión de estos problemas en todos los ámbitos, no sólo el neurobiológico. Gracias por tu comentario, Jesús.

Lizardo Cruzado dijo...

Así es, Hilari. Gracias por tu visita.

Fer Fuentes dijo...

esto no es un prolema de hardware sino de software

Tony Chávez Uceda dijo...

El hecho de que el estado actual de la comprensión neurobiológica de las patologías mentas mentales sea incipiente, no implica que permanecerá incipiente por los siglos de los siglos amén. La cultura es un efecto y reflejo de muchos juicios y razonamientos de grupos humanos, que en algunos casos puede influenciar en el desarrollo o evolución de las patologías mentales, pero antes que haya pensamiento, debe existir un cerebro, que debe ser objeto principal de estudio de sus dolencias.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Claro Tony, eso es como decir que para entender el mal funcionamiento de un programa de gestión, aplicando el buen ejemplo que pone Fer Fuentes, tenemos que estudiar el CD del ordenador, la impresora, el disco duro etc....funcionando perfectamente bien el programa Windows, los juegos, y las bases de datos. Solo nos entretenemos estudiando el cerebro porque es mas simple (siendo lo complejo que es....) de manipular y estudiar en el laboratorio, tiene aplicaciones económicas, sus conclusiones no llevan aparejadas conflictos políticos, etc....¿Como explicas el ikikumori, como explicas el sindrome de koro, y tantos otro problemas mentales que solo se dan en una cultura y/o país?¿como explicas los diferentes indices de recuparación y/o reacaidas en lo que llamamos trastornos psicóticos según tambien esos parametros? y tantas y tantas cuestiones, siendo el cerebro el mismo organo para todos los humanos.
Saludos

Tony Chávez Uceda dijo...

Es muy ingenuo comparar el accionar cerebral con programas de ordenador, ya que el ordenador interactua de forma simple, es decir, conjuntos de circuitos que se abren y cierran, mientras que en el cerebro humano son agregados (clusters) que interactuan con otros agregados. Lo impresionante de esto es que dichos agregados tienen millones de componentes, entonces no se puede calcular el número de interacciones por medio de simples factoriales, como sería el caso de un chip de ordenador, si no por medio de cálculos de alta complejidad.

Mi comentario manifiesta que el cerebro debe ser EL PRINCIPAL objeto de estudio en el área de neuropsiquiatría, no el UNICO. Un psiquiatra del futuro también deberá, como cualquier médico, interactuar con el paciente antes de administrar las terapias correspondientes, pero a cualquier paciente le gustaría recibir una terapia que tenga mayores chances de producir una mejoría.

Por lo que a si el cerebro es el mismo, ya manifesté que al ser conformado por millones de neuronas que no interactuan cada una por su lado si no en agregados, suponer que el cerebro es el mismo en todas las personas no tiene sentido, y tampoco afirmé tal cosa en mi comentario.

Un saludo Jesús desde estas calurosas tierras del Africa Lusoparlante.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Totalmente de acuerdo en todo, pero Tony las metáforas son así, simplificaciones. No pretendía hacer una comparación.
Y está bien que la neuropsiquiatria se ocupe de estudiar el cerebro, no como principal, sino, por favor, como único objeto de estudio. Ojalá.
De los productos de todas esas interacciones, del funcionanmiento de esos clusters, por favor, que no se ocupe esa ciencia. Solo cuando en esas redes neuronales exista algo de lo que hablar, algo que señalar, alguna tratamiento fundamentado que dar. De resto, quieto parado.
Del sufrimiento que provoca vivir, sus conflictos, sus alegrias, sus responsabilidades, que se ocupen todos menos las neurociencias.
Una opinión mas, en cualquier caso.
Un saludo también cerca de Africa pero un poquito mas al sur e hispanohablante.